El mes de marzo en Europa no solo mostró su cara más soleada, sino que además se dedicó en cuerpo y alma al fútbol femenino. Infinidad de seleccionadores y seleccionadoras nacionales, tanto en activo como ya retirados, viajaron a Zúrich para asistir al seminario destinado a técnicos de fútbol femenino que se celebró en la sede de la FIFA entre el 20 y el 23 de marzo.
La lista de invitados incluía a algunas de las personalidades más sobresalientes del balompié femenino. Entrenadoras como Tina Theune y April Heinrichs transmitieron sus conocimientos a las nuevas generaciones, y con Hope Powell, Carolina Morace, Leonardo Cuéllar y Uche Ngozi, fueron cuatro los técnicos mundialistas que participaron en este seminario pedagógico.
En una mesa redonda de lo más animada, los asistentes pudieron conversar con Vera Pauw, Azzedine Chih, Jacqueline Shipanga, Chan Shuk Chi y Marta Tejedor sobre su trayectoria hasta el banquillo de un combinado nacional, así como de sus sueños y de la formación que, en su opinión, requieren los seleccionadores de hoy en día.
FIFA.com también participó en el debate y hoy te cuenta todo lo que se vivió entre bastidores.
Una presentación muy emotiva
La mismísima Tina Theune, seleccionadora que conquistó la Copa Mundial con Alemania, presentó a los asistentes al debate y aprovechó la ocasión para desvelar un secreto. “¿Queréis saber algo sobre mí que no encontraréis en Internet?”, preguntó con una sonrisa. “Yo era hija de un párroco y tenía cuatro hermanas. Mi padre era un buen pastor y un día me dijo: ‘Las mujeres también tienen dos piernas, ¿por qué no van a poder jugar a fútbol?’”.
Hope Powell es el mejor ejemplo de la veracidad de esta declaración. Debutó con la elástica de Inglaterra con apenas 16 años y, en 1998, se convirtió en la primera entrenadora a jornada completa de Inglaterra, así como en la primera mujer en tomar las riendas del entramado de su país. “Hope Powell aseguró en cierta ocasión que la película Quiero ser como Beckham describía su carrera a la perfección”, afirmó Theune sobre Powell.
“Empecé a jugar en equipos de fútbol serios a los 11 años y enseguida me di cuenta de que no se me daba nada mal. Recuerdo que, cuando aún iba al colegio, decidí que quería ser futbolista profesional. Por desgracia, en aquella época, mi sueño era completamente imposible para una niña de mi edad”, explica Powell, que ahora ya tiene 45 años.
Interés personal y aventuras apasionantes
El hecho de que, pese a todas las dificultades, Powell lograse abrirse paso en la vertiente femenina del deporte rey, es de sobra conocido. Sin embargo, su trayectoria hasta la cima de los banquillos resulta de lo más interesante. “Me pregunté: ‘¿Cómo puedo seguir vinculada al fútbol? ¡Ya sé, seré entrenadora!’ Fue por puro interés personal”, recuerda la inglesa con un brillo especial en los ojos. “Así que decidí acumular toda la experiencia posible desde la banda. Empecé a entrenar equipos de niños y niñas, y más adelante viajé a Estados Unidos para obtener todos los títulos de preparadora que pudiera”.
Por tanto, era simple cuestión de tiempo que la Asociación Inglesa de Fútbol (FA) llamase a la puerta de Powell para ofrecerle el cargo de seleccionadora nacional. “En ese momento me quedé en estado de shock. Apenas tenía 31 años y todavía era jugadora en activo. Intenté mantener la calma a toda costa, pero cuando salí del despacho, lo único que acerté a pensar fue: ‘¡Dios mío! No me puedo creer lo que me han ofrecido. ¡Quieren que sea seleccionadora! ¿Digo que sí o renuncio?’ Entonces, alguien me abrió los ojos: ‘Si no aceptas el puesto, puede que algún día te encuentres sentada en el vestuario, preparándote para salir a jugar un partido, y pienses: Tendría que haber dicho que sí’”.
El sueño de Azzedine Chih se hizo realidad cuando asumió el cargo de seleccionador del combinado femenino de Argelia. “Creo que el sueño de todos es llegar a entrenar en la élite. Para mí está siendo una gran aventura. Ya he vivido grandes momentos con la selección. Es un sueño hecho realidad”, reconoció durante el debate. “¡Pero nuestras carreras todavía no han terminado, aún nos queda mucho trabajo por hacer!” añadió.
“La formación no termina nunca”
Así fue como Azzedine Chih encauzó su discurso hacia la razón principal que les había llevado a todos hasta Zúrich. Al fin y al cabo, el carrusel de entrenadores está en constante movimiento, los métodos cambian y las exigencias aumentan. ¿Pero qué tipo de formación requieren los seleccionadores modernos?
“Desde mi punto de vista, la mejor formación consiste en jugar, observar y analizar el trabajo de nuestros colegas de profesión. Eso es lo que me dio a mí los fundamentos básicos de entrenadora. Lo más importante es ser consciente de que el aprendizaje no termina nunca”, comentó Hope Powell en respuesta a la pregunta.
Otro de los temas que se trató a fondo fue el papel cada vez más relevante de las ciencias del deporte en el fútbol, ejemplificado en la aplicación de modernos sistemas de GPS o en los instrumentos de medición de la frecuencia cardíaca. “Las ciencias del deporte están adquiriendo un rol muy importante en nuestra disciplina”, agregó April Heinrichs, icono estadounidense.
No detenerse jamás
Sin embargo, son necesarias muchas más cualidades para formar parte de la orquesta más virtuosa del mundo sin desentonar ni un ápice: sensibilidad, grandes conocimientos técnicos, capacidad de liderazgo y experiencia son solo algunos de los muchos atributos que debe reunir un buen entrenador.
“A veces necesitamos una coraza para protegernos, porque las críticas nos llegan por todos lados. Uno de mis instructores favoritos solía decir: ‘Hay un largo camino hasta la cima. Y te puedes caer en cualquier momento. Además, ahí arriba, la sensación de soledad es inmensa’. Y tenía toda la razón, porque incluso cuando marchas por el buen camino, si te descuidas un instante, los que vienen por detrás terminan por adelantarte. ¡Por eso no hay que detenerse nunca!”, aconsejó Heinrichs para concluir.

















