El 23 de julio, El Tricolor alcanzó la Final de la Copa Oro 2009, al vencer en penales a Costa Rica.
En el tiempo reglamentario empataron a un gol, y en los tiempos extras no se hicieron daño, pero en la tanda desde los once pasos el Tricolor no falló y Ochoa le detuvo a Ledezma para vestirse de héroe.
En el tiempo regular, los goles fueron obra de Guillermo Franco por México al 87’ y por los ticos fue Ledezma en el tiempo de reposición. Estados Unidos es el rival.
Llegó el día. El 26 de julio, México se coronó Campeón de la Copa Oro 2009. Con un gran fútbol, con personalidad, con un buen planteamiento, terminó siendo muy superior a su rival, los Estados Unidos.
México jugó convencido, no perdonó, demostró que sería diferente, y desde el primer tiempo se hizo del control del esférico.
Para el complemento, lo único que faltaba llegó, Carlos Vela entró al juego para revolucionar a un equipo que quería pero no podía, y al 56’ Gerardo Torrado abriría el marcador por la vía del penal. México en seis minutos sellaría su triunfo:
Giovani Dos Santos, el mejor jugador mexicano a lo largo de la Copa, pondría el dos por cero para los verdes al minuto 62.
Carlos Vela y José Antonio Castro meterían el tercero y el cuarto para los mexicanos a los 67’ y 79’, respectivamente. En once minutos, la final estaba decidida.
Guillermo Franco pondría el quinto al minuto 89, cerrando con broche de oro la participación Tricolor.
Además del campeonato, dos jugadores mexicanos obtuvieron preseas, Giovani Dos Santos como Mejor Jugador del Torneo y Miguel Sabah como Campeón goleador.
El día llegó. 12 de agosto de 2009, México recibió en el Estadio Azteca a Estados Unidos, en partido del Hexagonal Final de Concacaf al Mundial de Sudáfrica 2010.
El marco no podía ser inmejorable. Una cancha en perfecto estado y un Estadio Azteca pintado de verde. Con la presencia de Danny Jordaan, Director Ejecutivo del Comité Organizador del Mundial de Sudáfrica 2010, situación que motivó aun más al equipo mexicano, en busca de su boleto a la máxima competencia del balompié.
Y México hizo lo esperado. Venció dos goles por uno a Estados Unidos.
El primer tiempo fue de mayor dominio para el Tricolor, sin embargo, fue el conjunto estadounidense quien abrió el marcador a los ocho minutos, con un gol de Charles Davies.
La respuesta no tardó en llegar y a los 19 minutos, con un potente disparo de Israel Castro se emparejó el partido.
Para la segunda parte, las modificaciones refrescaron el ataque, Nery Castillo, Carlos Vela y Miguel Sabah ofrecieron otra visión, siendo este último quien marcó el tanto de la victoria a los 82 minutos.
El 5 de septiembre, la Selección Mexicana de Futbol dio un paso extraordinario en el Hexagonal Final de la Concacaf, tras derrotar a su similar de Costa Rica por tres goles a cero en el Estadio Ricardo Saprissa de San José, Costa Rica.
Los de Javier Aguirre no se achicaron ante el apoyo de la gente tica, ni por la rapidez de la cancha sintética del inmueble, los jugadores mexicanos se desempeñaron con calidad y soltura superando en toda sus líneas a los de Rodrigo Kenton.
El Tri llegó a 12 puntos y se colocó en la tercera posición por encima de Costa Rica, gracias a su mejor diferencia de goles, los verdes tienen +2 y los ticos -3; en la punta siguen Honduras y Estados Unidos con 13 unidades.
Los goles mexicanos fueron obra de Giovani Dos Santos al 45’, el delantero fusiló de larga distancia a Navas colocando el balón junto al poste; en la segunda mitad llegó Guillermo Franco y empujó la pelota al fondo en el minuto 62, un contragolpe lo dejó solo y no desaprovechó y; al 70’, Andrés Guardado saltó desde la banca para poner la tercera diana luego de combinarse con Giovani en rápida descolgada.
El 9 de septiembre de 2009 continuó la Eliminatoria y continuaron los triunfos mexicanos. El Tricolor venció un gol por cero a Honduras, en partido celebrado en la cancha del Estadio Azteca.
El encuentro fue muy disputado y la anotación del triunfo Tricolor fue obra de Cuauhtémoc Blanco de tiro penal a los 75 minutos.
El 10 de octubre, en la cancha del Estadio Azteca, la Selección Mexicana cumplió su palabra, al derrotar cuatro goles por uno a El Salvador y calificar al Mundial de Sudáfrica 2010.
Las anotaciones del equipo mexicano fueron obra de Marvin René González en propia puerta a los 25 minutos. Cuauhtémoc Blanco a los 70′, de Juan Francisco Palencia al 85′ y de Carlos Vela en tiempo de compensación.
Tras el silbatazo final, la euforia invadió no sólo la cancha del Azteca, también la tribuna, la ciudad, el país. Todos festejaron en grande la calificación a la Copa del Mundo.
Al final del encuentro, Rafael Márquez tomó la palabra para agradecer a la afición:
“En nombre de todos mis compañeros y Cuerpo Técnico queremos agradecer a toda la afición mexicana que es, sin duda, nuestro jugador más importante, por el impresionante apoyo que recibimos durante este camino clasificatorio al Mundial de Sudáfrica 2010.
“Muchas Gracias Afición Mexicana”.
Cuatro días después, el 14 de octubre, la Selección Nacional Mexicana empató a dos goles con Trinidad & Tobago, en el último encuentro de la Eliminatoria de Concacaf al Mundial de Sudáfrica 2010, efectuado en el Estadio Hasely Crawford de Puerto España.
México estuvo en desventaja en el marcador en dos ocasiones, empatando Enrique Esqueda, al minuto 57, y Carlos Salcido, al 65’.
Por los locales habían aventajado Kerry Baptiste al minuto 32 y al 61′, el primero de penal.
El conjunto dirigido por Javier Aguirre finalizó la eliminatoria con 19 puntos, en el segundo puesto del Hexagonal.
BIBLIOGRAFÍA BÁSICA Historia General del Fútbol Mexicano 1927-2007. México: FMF/Editorial Televisa 2008. / Cid y Mulet, Juan. Libro de Oro del Fútbol Mexicano. México: Costa-Amic, 1962. / Clío. Crónica del Fútbol Mexicano Fascículo 1. Balón a tierra (1896-1932), de Javier Bañuelos Rentería. México: Clío, 1998. Fascículo 2. Por amor a la camiseta (1933-1950). Carlos Calderón Cardoso. México: Clío, 1998. Fascículo 3. El oficio de las canchas (1950-1970). Javier Bañuelos, Carlos Calderón, Greco Sotelo, León Krauze; introd. David Huerta. México: Clío, 1998

















